El Diseño, ¿Es Arte?
Por la cantidad de artículos, exposiciones y debates que encontramos al respecto no parece que la polémica en torno al carácter artístico del diseño esté desfasada. Puede parecer un problema meramente conceptual, y tal vez lo sea, pero la realidad es que el tema suscita gran interés y abre debates que influyen de manera decisiva en la forma de entender tanto el diseño como el arte. Todos coinciden en destacar las influencias evidentes que existen entre el arte y diseño, así como con otras disciplinas creativas ligadas al marketing y la publicidad, pero los problemas surgen cuando tratamos de buscar los límites entre unas y otras. Una cuestión fundamental para abordar este tema es partir del hecho de que tampoco nos ponemos de acuerdo en el concepto de arte y de diseño, hecho que dificulta aún más conocer sus relaciones y diferencias. El concepto de arte ha variado radicalmente a lo largo de la historia, no podemos olvidar que el significado original en la cultura griega consideraba que el arte (techné) era aquella destreza manual o intelectual que requería cierta habilidad y conocimiento a fin de producir algo. Partiendo de este concepto sería difícil encontrar diferencia alguna con el diseño, pero las cosas han cambiado.

El arte desde el Renacimiento hasta la actualidad ha ido ganando autonomía, separándose de la artesanía y la artes industriales, se da por hecho que el arte cuenta con una serie de cualidades que la desvinculan de la mera producción de objetos bellos o funcionales, al arte se le supone la expresión de ideas y emociones independientes de cualquier discurso comercial, lo cual, en principio, la diferenciaría del diseño. Pero la verdad, es que si echamos un vistazo a gran parte de la creación artística del siglo XX, observamos que una de las funciones principales que ha jugado el arte ha sido la de servir como propaganda política, en este punto la única diferencia entre una pintura y un cartel que critique la ideología nazi estaría en el formato, puesto que ambas representaciones visuales están al servicio de una ideología política a través de un medio determinado. De hecho, numerosos artistas ligados a las vanguardias utilizaron indistintamente todo tipo de técnicas que en ese momento aún no se consideraban “artísticas”: cine, fotografía, cartelería…

Otros aspectos que influyen normalmente en la separación entre arte y diseño son los de la autoría y la serialización. La obra de arte se entiende como la creación personal y única de un artista mientra que el trabajo de un diseñador es considerado por dotar a un determinado producto o mensaje de ciertas cualidades visuales y comunicativas, nunca como una expresión personal, además ese diseño se reproduce en diferentes medios y formatos ilimitadamente con lo que pierde el carácter autónomo que posee, por ejemplo, una pintura. Estas ideas se han venido abajo a lo largo del siglo XX con las prácticas creativas de artistas que, como Andy Warhol, comenzaron a desarrollar su trabajo utilizando tecnologías de reproducción masiva como la imprenta (si bien es cierto que la litografía y el grabado se venían utilizando desde mucho antes) y que, al menos en la teoría, reivindicaban un papel del artista como técnico y no como ser superior inspirado por las musas.

Todo lo dicho antes no quiere decir que no haya determinadas prácticas artísticas que continúen manteniendo preceptos separados de la utilidad y funcionalidad que se le supone al diseño, pero del mismo modo, también hay diseñadores que elaboran proyectos personales y creativos con intenciones expresivas y artísticas. Para nosotros la solución más factible y brillante a este problema es la que nos viene dese el campo de la Historia del Arte, donde en los últimos años viene fraguándose la teoría que nos habla de la Cultura Visual como sustituta de la Historia del Arte, sustituyendo el concepto de Historia por el del Cultura y el de Arte por el de Visual. Desde esta perspectiva se eliminan las jerarquías y todas las creaciones que se mueven en el ámbito visual se estudian en su contexto y con sus valores específicos sin prejuzgar ni poner unas por encima de las otras. A nosotros nos parece una buena opción que podría poner fin a esta dilatada polémica ¿Qué opináis vosotros?

Más información:
Foro Alfa: Extraordinaria revista online con contenidos teóricos de calidad sobre diseño. En ella encontramos numerosos artículos sobre la problemática arte-diseño
Estudios Visuales: Muy buena revista centrada en las teorías ligadas a la Cultura Visual – Estudios Visuales
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Enrique es un experimentado diseñador gráfico y Web defensor del libre contenido en internet, experto en nuevas tecnologías y sus posibilidades creativas. Pasa gran parte de su tiempo explorando la red e investigando para encontrar la información que merece la pena conocer.


En definitiva lo que diferencia el arte del diseño es su fin, si es el de mostrar un producto o una iniciativa personal del autor, aunque esta diferencia la haría únicamente el autor mismo pues es evidente que una obra de arte puede ser usada para fines comerciales, o una pieza comercial puede ser considerada obra de arte.
Esta seria una conversación llena de ambigüedades.
Es cierto que las diferencias entre arte y diseño, se prestan a discusión, pero personalmente opino que los fines de ambos, siguen siendo diferentes. El arte en sí no tiene por qué contentar a nadie, es una expresión personal del autor, que, por supuesto quiere trasmitir un mensaje, pero que no se ata a ningún condicionamiento. El diseño se debe 100 % al mensaje, que éste llegue al receptor definido lo es todo, y tiene un sinnúmero de condicionamientos que vienen de la identificación del target, del emisor y mensaje. El diseño puede llegar a ser artístico, pero creo que la producción de piezas super creativas y artísticas en todas las ocasiones, pondría al diseñador en una situación de estrés permanente.
Apoyando la idea de que el diseño no es arte, aquí mismo en Fuel your Creativity publican una entrevista a Facundo Talepp que dice:
“No me considero un artista y por eso reemplazaría la palabra inspiración por la palabra investigación. El diseño en comunicación visual tiene como objetivo el tratar de construir una posible comunicación a ser percibida por el target específico o perceptor. Es por eso que los clientes necesitan mensajes para resolver sus posibles problemas y esos mensajes no pueden estar inspirados por mis motivaciones personales sino por una investigación dirigida al contexto en el cual el mensaje será construido”
La idea que yo quería plantear no es la de que el diseño sea arte, sino la de que tal vez nos equivocamos en las preguntas y los planteamientos. Muchas de las consideraciones sobre las que fundamentamos las diferencias entre arte y diseño no son válidas en según que casos. Por ejemplo, en la entrevista que comenta Fate, donde Talepp dice que no parte de la inspiración sino de la investigación y también que sus trabajos no parten de sus motivaciones personales. Estas mismas ideas podrían plantearlas muchos artistas, es un error pensar que todo el arte parte de motivaciones personales y de inspiración. Algunos de los mejores artistas del siglo XX han tratado de evitar estos prejuicios y precisamente repudian cualquier forma de arte que se base en la inspiración y las motivaciones personales. La investigación juega un papel fundamental en la creación artística seria. También muchas expresiones artísticas están dirigidas a un determinado tipo de público bajo unos preceptos dados por intereses políticos u económicos, como comentaba en el caso de la propaganda, sólo hay que ver el uso del arte que hicieron los nazis o los comunista soviéticos.
Pero lo importante desde mi punto de vista, es afrontar este problema desde una perspectiva que no esté tan pendiente de las definiciones de una cosa u otra, sino que de una forma más abierta y pluridisciplinar estudie cada objeto de la cultura visual en si mismo, independientemente de si aparece en una galería de arte, en una televisión o en la publicidad de una revista. En definitiva de buscar teorías más constructivas que aporten nuevas formas de entender la creación contemporánea.
Yo creo que no hay diferencia entre el diseño y el arte, pues en sus origenes los diseñadores eran pintores o dibujantes, asi que la unica diferencia posible entre ambas cosas es la que la gente quiera crear, ya que se utilizan los mismos medios para expresar ideas, el hecho de que el diseño se dirija mas a lo comercial no le quita el factor primordial de toda pieza, que es la creatividad.
Me he encontrado con estos días con una cita de D.A. Dondis en su libro “La sintaxis de la imagen”, que expresan de manera mucho más brillante esos planteamientos que yo trato de sugerir: <<La visión contemporánea de las artes visuales ha avanzado más allá de la simple polaridad entre artes “bellas” y “aplicadas” llegando hasta las cuestiones de la expresión subjetiva y la función objetiva, y una vez más tiende a la asociación de la interpretación individual con la expresión creativa perteneciente a las “bellas artes” y la respuesta a la finalidad y el uso pertenecientes a las “artes aplicadas” [...] Nadie podrá discutirle a este mural [La Capilla Sixtina] que es “bella arte” auténtica, y sin embargo tiene un fin y una utilidad que contradicen la definición de esa pretendida diferencia entre bellas artes y artes aplicadas: las “aplicadas” deben ser funcionales y las “bellas” carecer de utilidad. Esta actitud esnob influye en muchos artistas a ambos lados de la valla y crea un ambiente de alienación y confusión. [...]”
Hola, me parece que el punto de diseño y arte, va a depender del resultado de la pieza, con esto quiero decir, que muchos diseñadores crean diseños q llevan implicito arte, ya sea por su manera de trabajar o por su firma personal*, pero no todos los diseños pueden verse artisticamente… sin complicarnos con el amplio concepto de lo que puede ser arte o no.. es el resultado de un trabajo en el que sin quererlo o queriendo muestra su “diseño grafico”.. He visto montones de trabajos de diseño y de verdad no todos son expresiones artisticas resultantes de algo grafico…
De verdad NO creo que diseño sea arte, me parece mas bien que algunos diseños graficos son tan brillantes que puede considerarse que tiene un gran trabajo de arte…
;) Z*
No se en que momento de la historia reciente el diseñador pasó a considerarse artista, también creo que hay piezas que pueden llegar a ser artísticas, pero que el diseño no es arte, no se puede valorar un trabajo por su autor, no podemos decir “este afiche es de Fulano de Tal”, lo que buscamos es que la gente diga “este afiche es de tal evento”, el diseñador tiene que pasar desapercibido y esto es importante para que se logre una comunicación más efectiva. Se puede tener un estilo de diseñar, pero este estilo no puede sobresalir tanto que nuble el mensaje. Es lindo presentar nuestras obras en exhibiciones y congresos, pero debería ser una muestra de trabajos profesionales bien logrados, como una presentación de autos que pueden ser bellos, pero que lo principal es que sean seguros, cómodos, económicos, rápidos, etc (desde luego, hay automóviles que se conciben como obras artísticas; como los Bugatti, pero no es el fin de la industria automotriz)
El Diseño Gráfico es Arte.
Quizás sea por mi obstinación. Quizás sea por mi concepto y lo que entiendo yo por “arte”. Quizás sea porque deseo profundamente ser artista, es decir expresarme con cualquier finalidad. Quizás por todo esto es que me niego a aceptar que el Diseño Gráfico no sea arte o alguna rama de esta.
Es por esto, que desde mi humilde posición de estudiante de la carrera de diseño gráfico, por lo tanto ignorante de la profundidad teórica del tema, intentaré exponer mis pensamientos que me llevan a la conclusión expuesta en el título de texto.
El concepto Arte.
La Real Academia Española define al arte como “la actividad creativa del ser humano que consiste en transformar y combinar materiales, imágenes, sonidos, etc. para transmitir una idea o un sentimiento y producir un efecto estético, o para embellecer ciertos objetos o estructuras funcionales.
También se refiere al arte como sinónimo de “habilidad”, por ejemplo “juega al futbol con arte”.
La primera definición parece un poco más cercana a lo que vulgarmente se conoce como “arte”. Se lo considera “artista” a aquella persona que gracias a su creatividad combina diferentes elementos y transmite una idea, un mensaje, produce un efecto estético, etc.
Un artista plástico argentino, Carlos Barrionuevo, supo decirme una vez que lo que le daba al arte su esencia es su finalidad. Para el pintor la finalidad del arte debe ser siempre expresar un mensaje que tenga como objetivo provocar al consciente y/o inconsciente del sujeto (sea este uno mismo o cualquier otro) y lograr causarle algún tipo de emoción (angustia, alegría, enojo, dolor, placer, deseo, etc.)
Esta última definición de arte derrumba varias frases populares argentinas que se refieren al arte como habilidad. Por ejemplo: solemos decir que Maradona “hace arte” al manejar con destreza única la pelota; se dice también que su gol a los ingleses fue una “obra de arte”. Podemos reconocer en la actividad que realiza Maradona una expresión sin lugar a dudas, ya que nos provoca y nos genera emociones, nos hace saltar una lágrima de alegría ver como van quedando los adversarios tirados en el piso, mientras que el gran héroe argentino lleva a su país a ser el mejor del mundo en un deporte. Pero si queremos calificar a esto de arte debemos tener en cuenta la finalidad que lo llevó a Maradona a realizar esa hazaña. Todos estaremos de acuerdo en decir que su objetivo era meter un gol para ganar el partido. Entonces en ningún momento tuvo la intención de emocionar, provocar conscientes y/o subconscientes, etc. No, lo único que a él le importaba era ganar el partido. Lo mismo que queríamos todos. No necesitábamos ver semejante demostración de habilidad, simplemente precisábamos ganar el partido.
Esto demuestra que Maradona no hace arte. Hace deporte. Que al hacerlo emocione, ya es otra cosa, pero no arte ya que no comparte su objetivo o finalidad.
El concepto expuesto de arte de arte también obliga a preguntarnos sobre la finalidad de algunas obras que consideramos artísticas y si por eso deberían ser clasificadas o desclasificadas como arte.
Por ejemplo: últimamente la exigente industria de la música ha llevado a los productores a armar productos con el único fin de ganar dinero. Podemos ver casos obvios de esto en los grupos de música, simples y repetidos hasta el hartazgo, armados desde su concepción con la única finalidad de acrecentar el patrimonio de los inversores musicales. Hemos visto así surgir a los Backstreet boys, Spice Girls, Mambrú, Bandana, etc.
¿Sería válido desclasificarlos cómo arte ya que su finalidad es netamente comercial? ¿cómo le explicamos esto a una adolescente que se emociona hasta el desmayo con sus ídolos armados?
Como no podemos negar que un adolescente es un ser humano, y que por lo tanto es un sujeto el que se emociona con el producto de las corporaciones de la industria musical, debemos considerar a esta forma de expresión como arte. Ya que lo que se juzga no es el objetivo del artista, sino su objeto, su obra. Si esta fue hecha con un fin meramente comercial, eso corre por cuenta del artista como persona y su ética, pero no podemos negar las propiedades artísticas por lo antes expuesto de las canciones de “Mambrú” ya que para el receptor lo único que le provoca es emociones.
Entonces según lo explicado podemos decir que obra de arte es todo aquel producto que tenga como fin único expresar algo con el objetivo de provocar conscientes o inconscientes para causarle al sujeto emociones.
Así la habilidad de Maradona es solo un medio para ganar el partido. En cambio las letras y las melodías de las canciones de Bandana generan emociones en los adolescentes que las escuchan.
Esto a su vez incluye a aquellos pintores que realizan su arte solo por encargo. Por ejemplo como lo surgido durante el Renacimiento donde artistas eran contratados para pintar retratos de burgueses acaudalados que deseaban pasar a la posteridad. Estos artistas tenían como fin último el solventar sus necesidades, pero sus obras, independientemente de ellos cumplían con lo que se explicó en este texto por arte.
El diseñador gráfico es artista
Creo que el objetivo principal del diseñador gráfico es prácticamente el mismo que el del artista. O mejor dicho, su producto tiene como finalidad prácticamente lo mismo que una obra de arte.
La diferencia radica en la especificidad de lo que se quiere transmitir o expresar. Mientras que las obras de arte pueden tener un mensaje ambiguo, plurisémico y a su vez también una libre interpretación, generar múltiples emociones, provocar o no a los sujetos, etc. El producto del Diseño Gráfico debe tener un mensaje unívoco que no lleve a interpretaciones no deseadas por quién produce esa obra. El producto del Diseño Gráfico debe orientar todo lo antes expuesto como definición de arte (es decir: que provoque, emocione, etc) hacia un solo y único destino.
Entonces considero que deberíamos ubicar al diseño gráfico dentro del arte ya que persigue los mismos objetivos, con la única diferencia de la especificidad. Y, por lo tanto, considerar al diseñador gráfico un artista.